Adopción en los países de América Latina y el Caribe

 

 

 

 

 

La adopción, es una de las prácticas que garantiza el cumplimiento del derecho a vivir en familia y comunidad. Debe ser preparada y ejecutada por los responsables de las políticas públicas, junto con los programas de fortalecimiento a las familias de origen y el acogimiento familiar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la mayoría de los países de la región, los procesos de adopción son gestionados exclusivamente por organismos estatales. La autoridad a cargo de la supervisión del proceso se llama Autoridad Central, la cual a su vez puede delegar parte de sus funciones a organismos privados acreditados (OAA). Éstos llevan adelante principalmente algunas etapas de la adopción como la preparación y acompañamiento de los futuros adoptantes.


En RELAF apoyamos y promovemos el desarrollo de normas y procedimientos legales que sean  claros, transparentes y accesibles, que  respeten las necesidades y el  derecho de los niños a permanecer, siempre que sea posible, con su familia de origen. Además, en línea con el principio de participación establecido por la Convención sobre los Derechos del Niño, en todo el proceso el niño, en función de su edad y grado de madurez, deberá ser informado y consultado sobre cualquier proyecto de vida que le afecte personalmente.


Los organismos gubernamentales responsables de la materia deben respetar las directivas establecidas por los instrumentos internacionales  que rigen el proceso de adopción. Es así que la Convención sobre los Derechos del Niño (disponible aquí),  particularmente el Artículo 21, establece :

 

“Los Estados Partes que reconocen o permiten el sistema de adopción cuidarán de que el interés superior del niño sea la consideración primordial y:


a) Velarán por que la adopción del niño sólo sea autorizada por las autoridades competentes, las que determinarán, con arreglo a las leyes y a los procedimientos aplicables y sobre la base de toda la información pertinente y fidedigna, que la adopción es admisible en vista de la situación jurídica del niño en relación con sus padres, parientes y representantes legales y que, cuando así se requiera, las personas interesadas hayan dado con conocimiento de causa su consentimiento a la adopción sobre la base del asesoramiento que pueda ser necesario;


b) Reconocerán que la adopción en otro país puede ser considerada como otro medio de cuidar del niño, en el caso de que éste no pueda ser colocado en un hogar de guarda o entregado a una familia adoptiva o no pueda ser atendido de manera adecuada en el país de origen;


c) Velarán por que el niño que haya de ser adoptado en otro país goce de salvaguardias y normas equivalentes a las existentes respecto de la adopción en el país de origen;


d) Adoptarán todas las medidas apropiadas para garantizar que, en el caso de adopción en otro país, la colocación no dé lugar a beneficios financieros indebidos para quienes participan en ella;


e) Promoverán, cuando corresponda, los objetivos del presente artículo mediante la concertación de arreglos o acuerdos bilaterales o multilaterales y se esforzarán, dentro de este marco, por garantizar que la colocación del niño en otro país se efectúe por medio de las autoridades u organismos competentes.”

 

 

> ORGANISMOS DE ADOPCIÓN EN LOS PAÍSES DE LA REGIÓN: Aquí

 

 

 

Adopción internacional

 

 

 

 

 


Como mencionamos en el apartado anterior, en Relaf promovemos el desarrollo de normas y procedimientos legales que sea  claros, transparentes y accesibles, que  respeten las necesidades y el  derecho de los niños a permanecer con su familia y comunidad de origen. En este sentido, sostenemos que la adopción internacional debe ser subsidiaria a otras opciones de cuidado familiar que pueden encontrarse en su país. Debe otorgarse prioridad a integrar al niño o niña en una familia de su país de nacimiento, preferentemente en un entorno cultural, lingüístico y religioso familiar.

 

Es por eso que en primer lugar se debe realizar la búsqueda de familias adoptivas dentro de la comunidad, ciudad y país de origen cuando el niño es declarado en estado de adoptabilidad (lo cual debe ser la última medida de protección).


Además del Artículo expuesto de la Convención de los Derechos del Niño, otra de las legislaciones internacionales que establecen estándares para la adopción internacional es el Convenio la Haya (bajar documento)  de 1993 relativo a la Protección del Niño (bajar documento) y a la Cooperación en materia de Adopción Internacional establece los principios básicos en la materia.
Este convenio llama a la cooperación entre los Estados para garantizar el respeto por el “interés superior” del niño y el cumplimiento de sus derechos del niño en los procesos de adopción internacional. Ha sido ratificado por 90 países, incluyendo a casi todos los países del continente americano. Establece un sistema de cooperación entre las autoridades de los países de origen y de recepción, creado para asegurar que la adopción internacional tenga lugar en condiciones que ayuden a garantizar las mejores prácticas para la adopción y la eliminación de abusos. Las salvaguardas establecidas por el Convenio tienen el objetivo de prevenir la sustracción, la venta o el tráfico de niños.